Brasil: ¿Qué mató a Samuel Eggers? Reflexiones sobre el asesinato de un anarquista

El 13 de septiembre de 2013, a los 24 años, Samuel Eggers fue asesinado en la ciudad de Caxias do Sul. Desde entonces los medios de comunicación y la policía están inventando historias fantásticas acerca de su muerte, tratando de encuadrarla en una trifulca cualquiera con mentiras. Son muchas las evidencias de que son historias falsas. Todo nos lleva a pensar que Samuel murió a manos de la brigada militar del estado de Rio Grande do Sul, o por algún asesino vinculado a la elite local, simpatizante de ideas fascistas, protegido y salvaguardado por esta institución.

Todo lleva a creer que Samuel murió por declararse abiertamente anarquista, incluso en un ambiente académico, durante un congreso científico de psicología. Participaba en el movimiento estudiantil desde su graduación en la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, Samuel fue identificandose poco a poco con las causas sociales y ambientales, teniendo cada vez más como norte los ideales de libertad, mutualidad, igualdad y autonomía principios de la filosofía libertaria.

Hace cinco meses atrás, más de treinta manifestantes que protegían centenas de árboles en la orilla del Guaíba, fueron abordados violentamente en medio de la noche por la policía antidisturbios, secuestrados y humillados, con el permiso del gobernador y el intendente, para arrancar de raíz árboles con enormesretroexcavadoras. Samuel fue uno de los que protegen los árboles, este es su “antecedente” para esa prensa puerca y sus mentiras. El tenía como costumbre compartir con amigos y lectores, sus varias reflexiones y lecturas a través de varios blogs, entre ellos, el Tiempo de Rebeldía. Fue a través de este blog que denunció los abusos de autoridad y reconoció la verdadera función de la violencia policial.

“Es posible que alguien que ha tenido una “incursión” de la policía militar, de los que apuntan con una escopeta calibre 12 en la cara, y todavía creen que este acto fue el resultado individual de una policía  sin preparación. Que fue un error en un sistema que, en general, funciona bien. Pero cuando se tiene el privilegio de ser atacado por una operación de este tamaño, pasas a ver a la policía con otros ojos: como un sistema cruel que corrompe gente buena. En última instancia, la función de la policía no es mantener segura a la población, pero sí mantenerla asustada y obediente. Así que nosotros los manifestantes acusados de desacato a la autoridad, fuimos tan humillados – en una sociedad basada en la obediencia y el silencio, no hay mayor crimen que hablar de la propia opinión y defenderla de forma mínimamente efectiva” Notas sobre el Terror del Estado (Parte 2) – el 10 de junio.

Con la represión experimentada como resultado de la tala de árboles, y más tarde en la respuesta policial a las manifestaciones delante de junio en Porto Alegre, la comprensión de Samuel sobre el estado en una sociedad autoritaria, como el funcionamiento de un aparato represor se consolidó.” No, no por casualidad, equivocación o error táctico: esa es, y siempre ha sido, la estrategia de la Brigada Militar. El objetivo de esta corporación no está en proteger a la población, sino mantenerla asustada y dócil, con individuos aislados entre sí y fáciles de atrapar cuando se vuelvan demasiado amenazantes. La policía militar no es el guardián de nuestro sueño tranquilo,es un ejército ocupando nuestras ciudades y patrullando las calles en busca de rebeldes. Sus soldados son adoctrinados para creer que lo que hacen es para el bien de todos, para librar a la sociedad de estos vagos están ahí fuera fumando crack, robando a quien trabaja.

Aquellos oficiales que pegaron bastonazos, que lanzaron lacrimógenas y detuvieron a personas inocentes probablemente creen que, desde el fondo de su alma, que lo que estaban haciendo era lo mejor- lo correcto-. En la multitud que se movía entre carteles, pancartas y gritos, los hombres y mujeres de uniforme no vieron nada más que vagos merecían golpizas por no comportarse bien. ¿Por qué fueron tan eficaces en sus puestos de trabajo , y tan decidida a barrer el centro de Porto Alegre de aquella escoria ” cuando Porto Alegre anochecía naranja – 25 de junio.

Puede que no sepamos exactamente quién mató a Samuel, pero sabemos lo que le mató. Fue asesinado por tener ideas, ideales y prácticas libertarias contestativas. Samuel, que abiertamente se autodeclarava anarquista, murió gracias a la irresponsable campaña medíatica anti-anarquista del Grupo RBS a través de su periódico Zero Hora, que a todo costo buscó crear una imagen distorsionada del anarquismo y de los anarquistas. Su memoria también fue víctima de esta prensa. Después de su cruel asesinato, el que fue una de las personas más tranquilas según quienes lo conocieron, es descripto en los informes de noticias como alguien “violento” por luchar kung -fu , un “portador de antecedentes criminales”. Para saber más sobre su crimen, bastan sus palabras .

“Me uní al grupo de personas que fueron detenidas porque se atrevieron a desafiar a la tiranía y a luchar contra la injusticia . Por último, me siento como un igual, no sólo frente a las mujeres y hombres como Gandhi, Thoreau y Emma Goldman, sino también de aquellos compañeros que han gritado desde hace tiempo que me sume a lucha. Si querían asustarme con amenazas, y llevarme a que me refugie en mi mundo, fracasaron, porque hoy he descubierto que no quiero vivir en una “democracia” donde tengo que callar y seguir las órdenes de mis superiores. Juré que haría todo lo que esté a mi alcance para hacer del mundo un lugar donde yo quiera que mis hijos crezcan . Guardaré un lugar aquí para ti, para el día en que percibas lo mismo, y seguiré luchando hasta que despiertes” en Notas sobre el Terror del  Estado (Parte 1 ) – . 29 de mayo.

Lo que mató a Samuel, algunos meses después, fue seguir firme con esta intención: desafiar  la tiranía y luchar combatir la injusticia. Está cada vez más claro que este tipo de motivación se considera inaceptable para sádicos y sociópatas, para los adoradores del orden que esconden sus perversiones detrás de verdades superficiales y publicidad institucional.

Lo mataron y trataron de ocultar esta muerte en los índices de mortalidad aceptable, en la indiferencia de las estadísticas con que ocultan los crímenes y el terrorismo de los criminales que se esconden detrás del poder. Para engañar a los vivos han creado una historia tan incoherente que conmueve a cualquier persona mínimamente atenta. Las inconsistencias en la información de los informes que figuran en la investigación de la muerte de Samuel son evidentes. Los hechos no cierran,  un ladrón con una pistola en coche sale para  asaltar a mano limpia, una supuesta reacción violenta de Samuel no condice con su personalidad, un robo en el que nada es llevado. Dos jóvenes son apuntados como sospechosos. Les encargaron matarlo? Estaban siendo amenazados o empujados con el fin de hacerse cargo de un crimen que no cometierom? La policía civil y militar colaboran con esta farsa, y los medios de comunicación trata de hacerla creíble.

El mal que afectó a Samuel pudo haber sido lanzada contra muchxs otrxs, todxs aquellxs que defienden y se identifican públicamente  con los ideales libertarios. Lo que mató a Samuel podría habernos matado a cualquiera. Entre nosotrxs se cierne una cierta ingenuidad, de quienes prefieren creer que nadie se muere por ser anarquista, que prefieren creer en la “libertad de expresión”, “democracia representativa”, “estado de derecho” y otros cuentos de hadas.

Hoy en día, como muchas veces antes, las personas mueren, por posicionarss en contra  la tiranía, jóvenes son asesinados por abrazar estos ideales. El mal que mató a Samuel  es el mismo que mató a tantos otros antes que él. Este mal contratado y uniformado, está en el autoritarismo y en la violencia institucionalizada, en la ignorancia premiada, en el ejército de sádicos reclutados y domesticados para “proteger y servir” a los intereses de los parásitos sociales que llamamos “elite”.

Y si nos matan en la calle  ¿qué debemos hacer? ¿Debemos permanecer pacíficos y dejar que nos martirizen? ¿No es la autodefensa un principio anarquista? ¿Devemos escondernos de la tiranía de los cleptócratas, esperando que por cualquier descuido nos encuentren, que se avalcen sobre nosotros y las personas que amamos? Mientras tanto, seguirá aumentando su ejército de sádicos, están en las calles con armas empuñandolas, apoyados por pacifistas espectadores, informantes e infiltrados infestan todos los actos públicos y manifestaciones organizadas, generales de diez estrellas fantasean conspiraciones.

Como escribió el poeta Maiakovski

En la primera noche ellos se acercan
y roban una flor
de nuestro jardín.
Y no decimos nada.
En la segunda noche, ya no se esconden;
pisan las flores,
matan nuestro perro,
y no decimos nada .
Hasta que un día ,
el más frágil de ellos
entra solo en nuestra casa,
nos roba la luz, y
conociendo nuestro miedo ,
nos arranca la voz de la garganta.
Y ya no podemos decir nada.

Antianarquismo es el nombre de este mal que hay que combatir a toda costa. Lo que pasó con Samuel Eggers es algo que debe ser contado, vuelto a contar y conocer. Es hora de gritar, es hora de luchar, es hora de no dejarnos tomar por el miedo. Cada vez que uno de nosotros es asesinado rememoramos las palabras de EmileHenry en su juicio, a los 22 años en 1894, rotulado de terrorista y guillotinado por luchar contra la tiranía, por el Estado francés:

“Ahorcados en Chicago, decapitados en Alemania, estrangulados en Jeréz, fusilados en Barcelona, guillotinados en Montbrison y en París, nuestros muertos son muchos, pero ustedes no fueron capaces de destruir la anarquía. Sus raíces son profundas; brotan de lo íntimo de una sociedad podrida que se está cayendo a pedazos; ésta es una oposición violenta contra el orden establecido; y una defensa de las aspiraciones por la igualdad y la libertad de aquellos que se levantan contra el autoritarismo. Ella está en todas partes . Eso es lo que la hace indomable, y por fin ella irá a derrotarlos y asesinarlos”.

Carteles en PDF: 1  y  2

Traducido por Huerta Capucha

Enlace Corto: https://contrainformateblog.wordpress.com/?p=5831

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Una respuesta a Brasil: ¿Qué mató a Samuel Eggers? Reflexiones sobre el asesinato de un anarquista

  1. Andres Hidalgo dijo:

    Uauuu Genial!!

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